Los ingresos de un empleado pueden estar exentos de impuestos en función de su relación familiar con su empleador (por ejemplo, ser cónyuge, padre o madre, o hijo menor de 21 años). En el momento de la contratación, el empleado y el empleador presentan al CDCN un formulario de determinación de parentesco en el que se identifican las relaciones que dan derecho a las exenciones. Las exenciones por parentesco son obligatorias, no se puede renunciar a ellas.